Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
ROMANOS 8:14 NTV
El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Y, si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues, si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.
ROMANOS 8:16–17 NVI
En otras palabras, los hijos de Dios no son los descendientes naturales; más bien, se considera descendencia de Abraham a los hijos de la promesa.
ROMANOS 9:8 NVI
Y seré para vosotros por Padre,
Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.
2 CORINTIOS 6:18 RVR1960
Pero, cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos.
GÁLATAS 4:4–5 NVI
Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo.
Eso es precisamente lo que
él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo.
EFESIOS 1:5 NTV
Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si
retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.
HEBREOS 3:6 RVR1960
¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo
conoció a él.
1 JUAN 3:1 NVI
Publicar un comentario